Vuelta a la calma

Es especialmente importante para lxs bailarinxes dedicar parte del tiempo a la vuelta a la calma, para permitir al cuerpo recomponerse tras la clase, también para comprender los cambios que han ocurrido durante la misma. La sección de vuelta a la calma, puede ser una oportunidad para que, lxs bailarinxs, desarrollen una conciencia corporal a través de la identificación de las diferentes partes del cuerpo; qué sienten y qué han trabajado, para reconocer los cambios que se han generado y cómo sienten su cuerpo al final de una práctica física. Esta práctica requiere cierto tiempo para desarrollarse. Una opción posible para incorporarla es a través de un escáner corporal guiado verbalmente.

Actividad de escáner corporal

Lxs bailarnxs encuentran una posición de descanso donde poder relajarse y tomar conciencia. Esto puede ser de pie, sentadx o tumbadx con la espalda o con la parte frontal del cuerpo. Descansar en diferentes posiciones temporales puede ayudar a identificar diferentes partes, lo cual hace la actividad más interesante.

La “guía verbal” se realiza para guiar a lxs bailarinxs a sentir cada parte de su cuerpo. En la posición “de pie”, puede ser eficaz comenzar con los pies, trabajando hacia arriba a través del cuerpo hasta la cabeza. Acostado, comenzar en la cabeza y trabajar gradualmente por el cuerpo hasta los pies.

A continuación, lxs bailarinxs deben representar esto en una plantilla y hablar sobre cualquier cambio que hayan encontrado. Es buen momento para analizar la diferencia entre los músculos que están cansados o tensos, debido al trabajo realizado en la clase y el dolor real, señal que indica, que deben detenerse. Lxs bailarinxs pueden también, identificar el instinto de sed o hambre, abriendo un debate sobre la necesidad de mantenerse hidratadxs a través del agua y los distintos alimentos como fuente de energía.

Plan personal para la vuelta a la calma

Las necesidades individuales de lxs bailarinxs se reflejan con frecuencia en la vuelta a la calma. A través de la ayuda personal a cada unx, se elabora un plan personal de vuelta a la calma individualizado, potenciándose la autonomía y la necesidad del cuidado personal.

Una manera de implementar esto puede ser la siguiente:

1.Explorar una gama de técnicas que puedan satisfacer sus necesidades:

  • masaje personal/liberar la tensión muscular (con las manos, una pelota de goma….) – Esto puede ayudar a relajar los músculos, aumentar la circulación, aliviar tensiones y calambres, así como eliminar elementos desechables de los músculos.
  • estiramiento dinámico – Lentamente, buscar la torsión corporal en la columna vertebral para liberar los músculos de la espalda, el cuello y los hombros o acostado en la frente y alternativamente, doblar los pies hasta los isquiones, mientras se mantienen las rodillas alineadas para alargar los músculos en los cuádriceps. Este tipo de estiramiento permitirá que los músculos, vuelvan a su estado natural y a su longitud natural máxima; es necesario además realizar esto lentamente y con control.
  • estiramiento estático – Por ejemplo, sostener una posición como la posición de yoga de “perro boca abajo”, de manera que los talones encuentren el suelo o mantener una torsión en la espalda. Este tipo de estiramientos deben mantenerse de 30 a 60 segundos con el objetivo de aumentar la flexibilidad de los músculos cuando están estirados.

Cualquiera de estos estiramientos, debe mantenerse un tiempo cuando se siente una tensión leve; esto permitirá que los mismos sean seguros.

2. Decidir qué tipo de vuelta a la calma es la más apropiada para sus propias necesidades, escribiendo o dibujando su propio gráfico

Esta dinámica, puede llevar varias semanas hasta que consigan explorar e idear unos planes personalizados, que puedan ser observados y revisados regularmente. Para más información sobre práctica segura, por favor, consulta el siguiente enlace

El estiramiento y la hipermovilidad

Lxs bailarinxs con hipermovilidad, quizás necesiten un soporte adicional para asegurar que su estiramiento es seguro, además de reconocer durante el estiramiento los músculos que están trabajando durante el proceso y no la posición final. Por ejemplo, sentadxs en segunda posición de piernas o en la posición de “mariposa”. La correcta postura corporal tendrá que revisarse de cerca, para evitar el riesgo de lesiones o dislocaciones. El estiramiento seguro, ayudará a mejorar la conciencia corporal y por ello, su control corporal y la estabilidad en los procesos que implican el movimiento.

Puede encontrar más información sobre la hipermovilidad aquí.